sábado, 25 de enero de 2020

sus cielos nunca habían conocido otro color que el plateado ni la sombra de una nube hasta que aquella fugaz estrella se desprendió del firmamento dejando a su paso miles de toneladas de un elemento que nunca había existido en aquella atmósfera y que cambió para siempre su fisionomía.

sábado, 18 de enero de 2020


el cielo anochece gris, el calma espera, mientras una extraña y tibia brisa acaricia la piel, en espera de lo que la madrugada traerá en su obscuridad.

sin novedad en la frente

podría parecer mentira si no fuera tan tristemente real, pero es así y no tiene visos de cambiar: la vida (inteligente) en este olvidado planeta es pura casualidad y, además, se empeña en querer autodestruirse continuamente.

la verdad es que es tan estúpida que es incapaz completamente de autoeliminarse, así que seguiremos viendo su estupidez durante mucho tiempo.

cualquier otro ente inteligente, cuando se harta de su existencia, se tumba y desaparece, poco a poco o no tanto. en cambio, éstos, ni siquiera son capaces ni de autoinmolarse a bombazos. de hecho, cada vez que lo intentan, parece que sirve para que se multipliquen y no para que desaparezcan.

bueno, igual, con un poco de paciencia, los veremos superados por su número. la estupidez supina superada por su propia estupidez.

es tan estúpido que, después de un par de miles de circunvoluciones a su estrella, empieza a cansar.

domingo, 5 de enero de 2020

querencias

finalmente habíamos finalizado, paso imprescindible para poder dar paso a un nuevo comienzo. pero el proceso había sido tan dilatado, tantas veces postpuesto y retrasado, que parecía mentira que finalmente se hubiese producido. la tábula rasa estaba ahí, sin nada a la vista mirases donde mirases, a la espera de que algo surgiese, a la espera de empezarlo todo y ponerlo todo en marcha.

nada era aún más que una remota posibilidad, o una ignota. tanto tiempo esperando y ahora todo por venir pero nada por estar.

las tradiciones ya no existían, estaban por crear nuevas pero, ¿realmente serían tradiciones si nunca antes habían sido?

ese es el problema de los inicios, que nada ha sido antes hasta que empieza a ser, pero hasta que no ha sido, no se sabe lo que es o lo que no, ni siquiera los que "puede" ser.

no quisimos pararnos a pensar en el trabajo que habría de ser ponerlo todo en marcha de nuevo, desde cero. pero ahí estábamos, sin nada detrás nuestro y todo esperando en algún momento de un futuro incierto y con todas las posibilidades presentes por venir, sin ningún camino ya cerrado por las decisiones tomadas pues todas estaban aún por tomar.

volvía a ser el mismo inicio esperado durante tanto tiempo tantas veces por tanto tiempo. volvíamos a empezar otra vez para deshacernos del anterior inicio frustrado que no habia llevado a ningún sitio, lastrado por el anterior que, a su vez, había sido abortado por el anterior, y así en una sucesión cuasi infinita de frustración en bucle.

claro que nunca había sido un bucle, pues nunca hubo ascenso ni cambio, sino una sucesión inevitable de los mismos pasos y decisiones.

pero tal vez podía haber una esperanza en este nuevo momento de iluminación, una nueva ilusión.

aún queda un instante antes del primer cambio, del primer instante que de comienzo a todo, de nuevo, por primera vez.