vagan los pensamientos sin rumbo ni sentido, en la vacuidad del día iluminado por un sol de injusticia, pálido pero insistente en su calor, sin una brizna de aire que contribuya a mitigar el sofoco, aunque de poco valdría viendo cómo vibra el aire a ras de suelo.
no hay continuidad ni lógica en los pensamientos que persigo entre los gritos que me envuelven, llevándome al olvido de mi primigenio impulso...
no sé ya lo que estaba buscando, perdido entre los entresijos...