martes, 2 de febrero de 2016

El teléfono vuelve a sonar. No se cree que haya vuelto ya la corriente, y lo coge con desconfianza.
-¿Sí, dígame?
-¿Hola? -se escucha una voz dubitativa al otro lado.
-¡Hola!
-Sólo tengo una curiosidad...
-Cuénteme...
-Verá... -comienza con muchos rodeos- Sólo quisiera saber... -continúa sin saber cómo afrontar el asunto- Verá... ¿es cierto que windows tiene un cortafuegos?
-Desde luego.
-¿Y cómo es de bueno?
La pregunta le pilla desprevenido.
-Bueno... para un usuario doméstico, que no se complique demasiado ni se meta en sitios raros, es suficiente. ¿Cual es su caso?
Hay una pausa y algunos ruidos extraños al otro lado de la línea.
-Lo cierto es que no tengo mucha experiencia con esto, pero me parece que no está funcionando adecuadamente...
-Si me cuenta un poco más...
Más ruidos confusos al otro lado de la línea.
-Pues estaba trabajando con mi ordenador y, de repente, dejó de escucharse ese ruido insistente que siempre hace cuando está encendido... así que me pude concentrar mejor en mi trabajo un rato, hasta que la pantalla empezó a hacer cosas raras. Entonces empezó a salir un humillo de la caja grande, pero no me preocupé, porque en la pantalla había un mensaje que decía que "el cortafuegos funcionaba perfectamente". Pero el humo ha ido a más y no me parece que el cortafuegos esté realmente haciendo su trabajo.
Tenía los ojos a punto de salírsele de las órbitas.
-¿Tiene un extintor cerca? Uno de polvo, no de espuma...
-No. ¿Debería...?
-Debería llamar inmediatamente a los bomberos.
Y cuelga para dejar libre la línea... y que no se le escape ninguna inconveniencia.