"Vivimos tiempos difíciles", se atreven a decir tipos que nunca han pasado un instante de penuria ni han tenido que luchar por una bocanada de aire.
Todos estos demagogos que no han pasado un segundo de necesidad en toda su vida, no se dan cuenta que todos los momentos son difíciles para la vida.
La vida es el difícil equilibrio del desequilibrio.
Sólo la existencia de un desequilibrio químico en la naturaleza que provoque un movimiento energético contínuo y controlado es lo que permite la existencia de la vida. Y eso, precisamente eso, es lo más difícil y complicado de todo.
Pero estos "iluminados de los tiempos difíciles" nada saben de todo esto y nada les interesa, pues su único interés es atraer la atención para mantener un estilo de vida laxa y sin necesidad de esfuerzo con su existencia vacua.